Si estás pensando comprarte un colchón viscoelástico puede ser que te hayas hecho este pregunta en algún momento del proceso. No te vamos a hablar del tortuoso periplo que supone a veces elegir un buen colchón donde descansar, sino una vez ya entrados en materia qué hay que tener en cuenta de verdad y qué es puro marketing.

 

Regla #1: Todos los colchones viscoelásticos tienen dos partes.

Los colchones se componen de un núcleo y los acolchados, que pueden estar en las dos caras del colchón o solo en una.

Hay varios sistemas que pueden ir en el núcleo del colchón, en el corazón del colchón: muelles (bicónico, hilo continuo, ensacado); HR y espumaciones varias; látex…

Y por otro lado está el acolchado del colchón que es donde está la espuma viscoelástica que puede ir en una cara o bien en las dos caras del colchón.

 

 

Regla #2: Los colchones viscoelásticos no son todo de viscoelástica.

En relación a la regla anterior, y en contra de lo que muchos creen, los colchones viscoelásticos no son todos de espuma viscoelástica. Si fuese así el colchón te hundirías  y así no se puede dormir.

Tiene que haber un equilibrio entre la viscoelástica que es lo que da confort y suavidad al contacto con la espalda, y un bloque interior firme que nos soporte, que equilibre la espalda y asegure que nuestra posición al dormir es la correcta.

 

 

Regla #3: No es cierto que cuanta más viscoelástica lleve el colchón, mejor para el descanso

Sería como afirmar que cuanta más harina lleve el pan, más bueno será. Estará más

Tenemos clientes que se sienten más a gusto con colchones que tienen menos viscoelástica y al contrario. Depende de la sensación de firmeza o suavidad que le guste […]