Ya estamos en verano, el calor se hace a veces insoportable y, junto con el ritmo de trabajo, la energía de los niños…una buena siesta nos ayuda a recuperar aquella energía que tanto nos falta.

Dicho esto, otra de las sensaciones conocidas por todos es la de levantarse de esa merecida siesta y encontrarse todavía más cansado que antes, desorientado, aturdido…¿por qué ocurre esto?

Hoy venimos a traer la solución, y es que unos investigadores británicos han concluido, después de muchos estudios, que la siesta perfecta dura 26 minutos y debe ser entre las 14h y las 16h.

¿Por qué es bueno realizar una siesta correcta?

Según estos estudios, la siesta favorece a un aumento de la memoria, reduce el estrés y nos ayuda a concentrarnos más en nuestras actividades. Tal ha sido el interés que se ha provocado alrededor de este fenónemo que algunas empresas, como Hubspot o Google, habilitan espacios en sus oficinas para que sus empleados puedan tomarse un descanso.

Es importante destacar el tiempo, ya que si pasamos los 30 minutos de siesta, podemos tener problemas para conciliar el sueño en la noche, lo cual nos llevaría a ir cansados al día siguiente y entrar en una espiral muy mala para nuestro descanso y rendimiento diario.

Así que ya sabéis, cuando queráis tomar una siesta ya tenéis estudios que respaldan sus beneficios. Eso sí, ¡con moderación!